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HASHEM y el Hombre: Dueño y Servidor

El Kohanim deberá usar una prenda de lino, y el deberá de usar pantalones de lino en su piel, y el deberá de sacar las cenizas.” – Vayikra 6:3

Una de las actividades diarias en el Mishkan era sacar las cenizas.  El Chovos Ha’Levavos explica que HASHEM le ordeno a Aaron que hiciera este proceso cada día” para que se rebajara y se librara de la arrogancia en su corazón.”

Esta declaración parece implicar que Aaron era arrogante, y que HASHEM, sintió que el necesitaba trabajar específicamente sobre cosas que el tenia que eliminar sobre el sentido de superioridad.  El problema con esto es que es difícil imaginarse que Aaron Ha’Kohain era una persona soberbia.  Este concepto se vuelve aun mas problemático cuando nos enfocamos en como la Torah describe a Aaron.

Un hombre de características intachable

Cuando Hashem se le apareció a Moshe y dijo, “Yo quiero que tu seas el líder para sacar a la nación Hebrea de Mitzrayim,” Moshe reusó.  El tenia miedo de que Aaron se sintiera menospreciado.  Hasta entonces Aaron había sido el líder de la nación, el que traía la palabra de Hashem al pueblo.  Ahora su hermano menor, quien nadie había escuchado nada de el por sesenta años,  viene a confiscar esa posición.   Tan grandioso como Aaron era, Moshe sabia de que el era solamente un ser humano y sentiría el dolor de ser desplazado.  Por eso Moshe no quería ninguna parte en ello.

HASHEM le explicó a Moshe que aunque este miedo era justificado para una persona regular, pero que debido al nivel espiritual de Aaron, el estaba muy por encima de los celos y de la rivalidad, y  esto no le causaría ningún dolor.  El había eliminado de su corazón los rasgos negativos por lo cual el no sentiría nada de negatividad.  Es mas, cuando Moshe asumió esta posición y Aaron fue a encontrarse con el, el pasuk dice, “era con alegría en su corazón.”

HASHEM le estaba diciendo a Moshe que Aaron estaba en una categoría diferente de las demás personas.  El había dominado su propia naturaleza.  El era como un moloch en forma humana.

De todos los hombres, Aaron no podría ser ni soberbio ni un déspota.  ¿Entonces porque HASHEM pensó que era necesario que el sacara las cenizas cada día para eliminar la arrogancia de su corazón?

La contestación a esta pregunta es basada en el entendimiento clave de nuestra relación con HASHEM.

Un servidor necesita un dueño y un dueño necesita un servidor

El Chovos Ha’Levavos (Shaar Ha’chmah) explica un truismo básico, Un servidor necesita un dueño y un dueño necesita un servidor.  Por definición, un servidor no puede ser un servidor sin un dueño, y un dueño no puede ser un dueño sin un servidor.  Ellos son mutuamente dependiente.  Con eso, el explica el peligro de la arrogancia.  La persona arrogante se siente fuerte, poderoso, e independiente.  Estas no son las cualidades que se encuentran en un servidor;  todo lo contrario, estas son las cualidades de superiores, personas que gobiernan.  Estas son las cualidades de los dueños.  Por esa razón, una persona arrogante no puede ser un servidor de HASHEM.

Solo HASHEM tiene el derecho de usar el atributo del Gaabah.  Solo Él es poderoso, solo Él es fuerte, y solo Él es independiente.  Cualquiera otra persona que tiene estos pensamientos en su corazón esta “usando las vestidura del Rey.”  El se ve de una manera falsa y delirante.  Aun mas significante, en ese estado, el no puede servirle a HASHEM.  “¿Como puede ser que una persona tan poderosa, tan significante , e importante como yo pudiera tener un dueño?

¡Yo soy el dueño!  Por esta razón, la arrogancia totalmente tuerce la relación del hombre con su Creador.  Su opuesto, la humildad, es central para todo Avodas HASHEM.

Esto parece ser la contestación a la pregunta.  En ningún sentido Aaron fue soberbio o un déspota;  el era unos de los hombres mas modestos.  El problema es que su role requería todavía mas. Como representante de la nación, el iba a entrar dentro de lo más Sagrado entre lo Sagrado; cualquiera imperfección en su intención deletrearía una avoda imperfecta, por eso su humildad tenia que ser perfecta.  Para atener este nivel, el necesitaba un ejercicio físico.  El tenía que, por decir, sacar afuera la basura todos los días.  Al hacer esto, cualquier rastro de independencia era eliminado de su corazón, el podía alcanzar el entendimiento mas difícil.  Yo estoy absolutamente, completamente, y totalmente dependiente en HASHEM.  Yo soy la creación, y Él es mi Creador.  Tan grande como era Aaron, el todavía necesitaba mejoramiento en esa área, y solamente a través de acciones concretas y físicas que el podía llegar a un estado verdadero de humildad.

La humildad es el centro principal de un Eved HASHEM

Este concepto es muy pertinente en nuestras vidas.  Todas nuestras avodas HASHEM depende de la aceptación de HASHEM como nuestro Dueño.  Aunque no seamos orgullosos, a menos que no hemos estado trabajado en adquirir humildad, allí abra un rastro de arrogancia en nuestro corazones, y esto nos impedirá ser sumiso a HASHEM.  Esto nos impide de pararnos como servidores delante de nuestro Dueño.

La única forma de obtener una humildad verdadera es a través de situaciones verídicas  que nos permiten crecer en la humildad.  Al tener que someternos a varias situaciones en la vida real, es cuando nos damos de cuenta que no somos independientes, poderosos, y fuertes, la realidad comienza a filtrarse por dentro.  Yo soy solamente una persona mortal.  Aquí, por solamente unos cortos años, sin siquiera poder tener control sobre mi propia existencia, yo soy simplemente una creación dependiente de mi Dueño para mi propia existencia.

Para ayudarnos a crecer, HASHEM frecuentemente nos hace situaciones a la medida.  No todas las circunstancias en la vida son placenteras ni tampoco toda condición es algo que nosotros desearíamos.  Algunas situaciones pueden ser humillante.  Puede parecernos que te están pidiendo que saques la basura. Tal ves te puedas sentir indignado.  “¿HASHEM porque Usted me esta sometiendo ha esto?  ¿Que mal he hecho para merecerme esto?”  La contestación probablemente es, nada.  No fue nada malo que tu hiciste que causo esto.  Sino, algo que tu hiciste correctamente, algún merito que tu tienes que te dio la oportunidad de adquirir ese producto tan escaso – la humildad.

Reconociendo nuestras necesidades en situaciones que nos trae a un sentido de dependencia en HASHEM, nos puede ayudar a entender la vida, y podemos usar estas situaciones para crecer y poder llevar a cabo nuestro propósito en la Creación.

(Como hay mucha discusión en el sefarim equivalente a botar el chometz es como sacarnos la arrogancia en nuestros corazones, un concepto apropiado para Shabbos Hagadol).

Este es un extracto del Shmuz en el libro de Parsha..

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