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Yo Tengo Yichus

“Y Yizchak oró intensamente frente a su esposa porque ella era estéril.  Y HASHEM le escuchó, y Rivka quedo embarazada.”  – Bereshis 25:21

HASHEM le contestó a la oración de Yitzchak y no a la de Rivka

The Imahos todos fueron esteril.  No solamente eran incapaz de tener niños, a ellos les faltaba los órganos mismo que son necesarios para concebir.  Sabiendo esto, Yitzchak and Rivka oraron por un milagro.  Cada cuál se paró en su esquina opuesta, implorando, suplicando y rogándole a HASHEM que les permitiera tener un bebe.  Después de veinte años de rogarle a HASHEM, el milagro se dio –  Rivka quedó embarazada.

Sin embargo, el pasuk dice: ויעתר לו, HASHEM escucho la oración de él.  Rashi hace la observación que HASHEM escucho la oración de él y no la de ella.  Rashi explica que la razón se debe a que Yitzchak era el hijo de un tzaddik,

mientras que Rivka era la hija de un rasha (una persona mala).  Las oraciones de un tzaddik, que es el niño de un tzaddik no se pueden comparar con las oraciones de una tzaddik quien es la niña de un rasha.  HASHEM escuchó las oraciones de él y no las de ella.

¿Acaso Rivka no era mas grandiosa, porque ella había  superado la manera en que se crió?

El problema con este Rashi es que nosotros sabemos que una persona no es juzgada de acuerdo adónde está ahora, sino de donde vino.  La realidad es que aunque Rivka haya venido de “un lugar bajo,” ella, sin embargo, logró de alguna forma superar su cuna, la cual se le acredita a ella. –  y por eso mismo ella es aún mas grandiosa.  De hecho, en tan  solamente un pasuk anterior, nos dicen que Rivka era la hija de Besuel, la hermana de Lavan, y de una ciudad de malhechores.  Rashi explica que la Torah repite su linaje allí para mostrarnos de que ella era grandiosa:  “Aunque su padre era un malvado, aunque su hermano era también malvado, y aunque ella vino de un pueblo de gente malvadas y malhechores, ella era honesta y virtuosa.”  Precisamente porque ella vino de casa de gente malas y no fue influenciada negativamente, ella fue considerada mas grande, que si ella hubiera nacido en una casa de personas santas. Aún aquí vemos que sus oraciones no fueron aceptadas porque ella vino de una casa de personas malas.  Esto parece ser una contradicción directa.

Dos sistemas de merito:  quien yo soy contra quien es mi padre

La respuesta a esto aunque parezca ser inconsistente, es que hay dos sistemas envueltos en el valor meritorio de una persona.  El primer sistema es basado en el individuo:  ¿Quien soy yo y que es lo que yo he logrado en este mundo?  ¿Basado en donde yo comencé, basado en los talentos y habilidades que he recibido, hasta donde llegué? ¿Cuánto cambié?  Ese es el sistema de medida que es usado para cuando me vaya de este mundo.  Quien soy yo ahora comparado con quien yo era cuando comencé.

De todos modos, hay un sistema secundario que viene al caso, que es cuando una persona se para delante de HASHEM durante davening.

La siguiente parábola nos ayuda ha entender este sistema.  Un fiel amigo del rey tuvo un hijo que siguió malos caminos.  Cuando le pidió al rey que tuviera misericordia, el no presentaría el caso basado en el merito de su hijo – él le pregunta al rey que se recuerde quien es él.  El le pide al rey que se recuerde todos eso años que él le dio su fiel servicio, y que ignore las fallas de su hijo, y que se recuerde el amor y la devoción que él le ha dado al rey.

Cuando el hijo de un tzdadik se para delante de HASHEM

Así también, es cuando un hijo de un tzaddik viene delante de HASHEM, tal vez puede ser que su merito solo no sea suficiente para cambiar la sentencia.  Basado en solo su merito, el tal vez no sea merecedor de lo que sea que está pidiendo.  Pero, por el mérito de su padre quien lo sustituye, eso lo lleva mucho más allá de su propio argumento.

Rifka estaba sola

Cuando Rifka se paro delante de HASHEM, ella era una mujer muy santa, pero aun de su grandeza, su mérito no era suficiente para traerle el tipo de milagro que necesitaba.  Cuando Yizchak se paró delante de HASHEM, el era, efectivamente, dos veces más elevado que Rivka por su mérito propio y el mérito de su padre que estaban trabajando a su favor.  Puede que sea que Rivka misma era mas grandiosa porque ella había superado los obstáculos de la casa de su padre, pero en términos de pedirle a HASHEM, ella estaba sola.  Por eso, HASHEM escucho a las oraciones de Yitzchak y no a las de Rifka.

¿Que derecho tengo yo de esperar que HASHEM me escuche?

Este concepto tiene gran pertinencia en nuestras vidas.  Habrá muchas veces cuando pensamos en ir a donde HASHEM a pedirle ayuda y nos digamos, “¿Soy digno?  ¿Acaso tengo el derecho de pedir, o aun esperar que HASHEM  conceda mi petición?  ¿Acaso soy tan merecedor para que HASHEM cambie la sucesión de los eventos por mi?  Y la respuesta tal vez sea que no – nuestros méritos solos no son suficiente.  Basado en quien somos, basado en lo que hemos hecho, tal vez puede ser que no tengamos el derecho de esperar estas cosas de HASHEM.

De todos modos, Chazal fueron muy sabios cuando hicieron nuestros tefillos;  ellos están basado en invocar a  los méritos de los Avos.  Cuando nosotros le hacemos nuestra plegaria a HASHEM, comenzamos ha pedir en el mérito de Avrohom, Yitzchak, y Yaakov.  Como hijos de los Avos, le pedimos a HASHEM que recuerde sus rectitudes y moralidad y que conteste a nuestra petición en sus méritos, no en los nuestros.  Por nuestros propios medios, tal vez no somos merecedores de salud, bien estar o parnassa, pero si pedimos en el zchus de nuestros antepasados, HASHEM tendrá misericordia.  Entendiendo este concepto nos puede ayudar a relacionar el poder único y el efecto que pueden tener nuestros tefillos, por encima de lo que nos merecemos.

Este es un extracto del Shmuz en el libro de Parsha..

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