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Por el Amor al Dinero

Moshe regreso a HASHEM y dijo, “¡Por favor! Estas personas han cometido un grave pecado – y ellos se hicieron un dios de oro.”  — Shemos 32:31

Cuando Moshe  bajo del Har Sinai

Cuando Moshe  bajo del Har Sinai, el se encontró  con un escenario muy distinto al cual el había dejado cuarenta días antes.  Una porción de la nación Hebrea en rebelión contra HASHEM, habían fabricado un becerro de oro al que le estaban adorando.  El resto de la nación se quedaron sin ninguna protesta.  En este contexto, este acto fue tan atroz para HASHEM que el amenazó destruir a la nación entera.

Rashi explica que durante el proceso de pedir perdón, Moshe Rabbeinu le dijo a HASHEM, Usted fue la causa de esto.  Usted le dio al pueblo Hebreo oro y plata; ellos salieron de Mitzraim con grandes riquezas.  ¿Acaso no es obvio de que ellos llegarían al pecado? Es equivalente a un rey quien bañó y consagro a su hijo, ponle una cadena de monedas de oro alrededor de su cuello, y después dejarlo frente a una  casa de mala reputación.  ¿Que puede hacer ese joven sino pecar?  ¡También Usted, HASHEM! Usted les dio todo lo que

ellos querían.  ¿Que deberían hacer, sino pecar?  Con estas palabras, Rashi nos indica que era casi como si Moshe estaba culpando a Hashem.

Este concepto es bien difícil de entender. ¿Porque el hecho que los Hebreos hayan salido de Mitzrayim con gran riquezas sea considerado como la causa de su ruina? Aún si estimábamos que la riqueza  pudiera ser un examen difícil de la propia  vida, ¿como Moshe lo consideró un reto tan grande como dejar a un joven en las puertas de la tentación?   Esto parece ser fuera de proporción. De todos modos cuando nos enfocamos en quienes estas personas eran y en los tiempos en que vivían, este Rashi se vuelve aun mas problemático.

El Klal Yisroel estaba viviendo en el desierto.  Ellos no tenían que trabajar para mantenerse ni tenían ningún uso para el dinero.   Todas sus preocupaciones eran atendidas.  Ellos comieron mon que les llegaba a sus carpas todos los días.  Ellos bebieron agua del be’er,  la roca que les perseguía en su recorrido. Sus vestidos fueron lavado por las Nubes de Gloria,  y sus zapatos nunca se desgastaron. Ellos no necesitaban dinero ni tampoco lo hubieran podido usar.  ¿Como puede ser que esto les causó su perdición?

¿Quien eran estas personas?

Aún más significante, estos individuos estaban en un nivel mucho mas alto  de cualquiera generación en la historia de la humanidad.  Ellos habían sido esclavos en Mitzrayim y fueron liberados.  Ellos vivieron en carne viva el proceso entero de los makkos y la división del Yam Suf.  Ellos vieron como HASHEM demostró el dominio total sobre todo aspecto de la naturaleza.

Hacia poco que habían estado parados al pie del Har Sinai cuando HASHEM abrió los cielos y la tierra y les revelo los secretos mas grandes de la Creación.  En ese instante y en ese tiempo, que ellos vivieron y vieron a HASHEM con mas claridad que aun los mas grandes Navi’im, entonces, ellos sabían exactamente la razón por la cual ellos habían sido creados y el fallecimiento lo insignificante que es en la estación de una persona en este mundo. Y sin embargo, Moshe Rabbeino considero sus nuevas riquezas como un reto difícil al igual como dejar a un joven en las puertas del pecado.

¿Como es posible que el dinero tuviera algún valor para ellos, y como es posible que tuviera tal efecto en ellos para que Moshe lo considerara un reto mas allá de sus nivel?

El peligro real de la riqueza

La contestación a esta pregunta esta basada en el entendimiento del porque los mesillos Yesharim  llaman a la riqueza uno de lo retos mas grandes del hombre.

Materialismo y el auto-indulgencia son dos de los riegos de la afluencia.  Aun mas, el mas grande peligro, es que la riqueza puede llevar a una persona a verse diferente  a todos los demás. “El mundo esta lleno de personas, pero yo estoy en una categoría diferente.  Yo soy un hombre rico.  Me visto diferente, actuó diferente, y pienso diferente.  El hombre rico es simplemente y solamente diferente a los demás.”

En este sentido surge el auto-suficiencia  e independencia.  Un hombre rico tal vez no se encuentre confortable dependiendo de otros.  “Yo puedo comprar y vender al mundo.  Yo no necesito a nadie.  Yo no necesito a mis hijos; Yo no necesito a mi esposa.  De hecho yo soy tan rico que …Yo no necesito de HASHEM.”

El peligro de la riqueza está en el sentido de ser  “hombre rico”

Esto parece ser la contestación a este Rashi.  Concedido, que el pueblo Hebreo viviendo en el desierto no carecían de nada y no podían hacer nada con el dinero pero el peligro mayor de la riqueza es el sentido de la superioridad y que viene en conjunto.  En sus mentes, ellos ahora eran ricos.  Como hombres ricos, ellos eran significantes, importantes, muy grandes para depender en alguien y este sentimiento fue la causa básica de su rebelión contra HASHEM.

Esto es sumamente ilustrativo del sentimiento interno del humano.  HASHEM creo profundamente en nuestros corazones muchos deseos y necesidades.  Uno de ellos es la necesidad para el honor y el prestigio.  El empuje para el kavod es una de las fuerzas mayores en el hombre.  Casi siempre no nos damos de cuenta de su existencia hasta que una situación se presenta y sale por delante.

Mientras que el Klal Yisroel estaban viviendo en el kollel la comunidad máxima, el dinero todavía tenia valor para ellos – no para lo que podría comprar, sino en un sentido mas seductor, en el  sentido asociado con el poder y la importancia que eso les trajo.  Ellos ahora eran personas ricas, y ese sentimiento es verdaderamente peligro, tanto así que puede destruir aun los mas grandes hombres.  Por esa razón, Moshe le dijo a HASHEM, “Usted causo esto.  El oro y la plata que Usted les dio los llevo a pecar.”

Viviendo en esta época

Este concepto tiene su pertinencia en nuestro día y en nuestra época.  Nunca jamás en toda la historia del la humanidad, han tantos gozado de tal gran riquezas.  En algún nivel, todos tenemos la oportunidad de “algún día ser rico.”

Como en muchas situaciones reales, prosperidad puede ser una bendición o una maldición.  Si una persona cambia porque ahora es rico, el necesita mas, el se siente como que el es merecedor de solamente lo mejor, y el no va ha estar satisfecho con lo que otra persona le es suficiente.  Ese sentido de superioridad lo girara contra su Creador, y la misma riqueza que adquirió será la razón de su perdición.  Para la eternidad,  el se lamentara ese reto  — la cual el no pasó.

De todos modos, si una persona permanece consiente que a el se le otorgo esa riqueza para un propósito – que el no es el propietario sino su custodio encargado de su uso propio – entonces el lo puede usar como una herramienta para ayudarlo a realizar su propósito de existencia.  Su riqueza será entonces una verdadera bracha la cual el disfruta en este mundo y para la eternidad, el disfrutará todo lo que el realiza con ello.

Este es un extracto del Shmuz en el libro de Parsha..

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