fbpx

La Grandeza del Hombre

“Si un hombre comete un crimen cuya sentencia es la muerte, el será puesto ha morir, y usted deberá de colgarlo en un árbol.” — Devarim 21:22

El castigo de lapidación

De las cuatro penas capitales en la Torah, la más severa es s”kilah.  El pueblo se reúnen para mirar como el criminal es empujado de un segundo piso a las escarpadas rocas abajo. Si él sobrevive la caída, entonces a pedradas lo matan.  Finalmente después de haberlo pronunciado muerto, su cuerpo es públicamente colgado para que todos los vean y así los otros aprendan de no hacer lo que él hizo.

Aun así la Torah nos advierte que su cuerpo no debe quedar colgado por mucho tiempo.  El debe de ser enterrado ese día porque es un bochorno para el Rey dejarlo colgado.

Rashi explica:  “Es un bochorno para HASHEM tener a una persona colgando porque el hombre fue formado en la imagen de HASHEM.   Ya que los hebreos son llamado, “hijos de HASHEM”  la vergüenza es mayor.  Por eso, el cuerpo tiene que ser bajado ese día antes de la anochecer.”

Entonces Rashi da un moshol.  Esto es comparable con gemelos idénticos.  Un hermano es ascendido a través de los rangos y eventualmente llega a ser rey.  El otro hermano escoge una vida de crimen.  Eventualmente, el delincuente es atrapado y colgado.  Como el es idéntico al rey, cualquiera persona que pase por allí, diría, “¡Miren! ¡El rey ha sido colgado! Sin darse cuenta que actualmente era su hermano gemelo.  Rashi explica que es por esta razón que la Torah nos ordena de no dejar el cuerpo colgando por mucho tiempo.  Una persona es hecha en el imagen de HASHEM, y es un bochorno para HASHEM de dejar a su semejanza colgando.

Este Rashi es muy difícil de entender.  Cuando Chazal usa un moshol, es para llevarnos a un terreno de entendimiento diferente.  Es como dijéramos nuestro cuadro de referencia no es lo suficiente grande para poder entender este punto, y por eso lo ampliamos para entrar a una dimensión diferente.  Sin embargo, este moshol implica que alguien pasando por una persona humano que esté colgado, en algún nivel, puede hacer el error de confundirlo por HASHEM.

¡Pero esto es absurdo!  Nadie va ha equivocar al hombre por HASHEM.

HASHEM creo el cielo y la tierra; el hombre casi ni puede sobrevivir su día.

Hashem, vive para la eternidad;  el hombre se acuesta a dormir, sin saber si se volverá a levantar.  ¿Cómo puede alguien equivocar al hombre por el Creador.  ¿Qué es lo que Rashi está tratando de enseñar con éste moshol?

La respuesta a ésta pregunta puede ser encontrada con un entendiendo de una perspectiva diferente sobre el hombre.

Replica vs. Representación

Si usted sube en el ascensor hasta el piso 86 del edificio del Empire State, usted encontrara una tienda de regalos vendiendo modelos del mismo edificio en el cual usted está parado.  Esos son replicas.  Una replica le recuerda a una persona del original.  Concedido, es una miniatura, y de seguro nadie lo confundiera como si fuera el original, pero en si, tan siquiera en forma de caricatura, tiene algún parecido del original.

Una bandera, sin embargo, no es simplemente un pedazo de tela que nos recuerda de un país en particular.  Significa y simboliza la nación misma.  Es una representación del país.  La bandera Americana no está permitida tocar el piso.  Seria como un insulto a las personas que representa.  Así también, un trono es mas que una silla donde el rey se sienta.  Encierra en si, la distinción y nobleza del rey.  Si alguien se sienta en el trono del rey, es como un insulto al honor del rey.

Si la Torah estuviera enseñandonos que el hombre es una replica de HASHEM o incluso una representación de Él seria un cambio de perspectiva grandemente en como mirámos al hombre.  Rashi parece estar diciendo que el hombre es mucho más que una replica de HASHEM, y incluso mucho mas que una representación de HASHEM.  El hombre está en una categoría completamente diferente.  Para entender este Rashi, tenemos que entender el role que HASHEM le dio al hombre en el universo.

Toda manifestación física tiene una contraparte espiritual

Chazal nos explica que toda manifestación física tiene una contraparte espiritual.  La contraparte espiritual de la Creación es mantenida por el hombre.  Si él logra su misión en el mundo, él se eleva a si mismo como por igual al mundo también.  Si él no llega a vivir a la altura de su role, entonces los dos, él y el mundo que depende de él se dañan.  En el caso de Adam, un pecado causó un cambio radical en el destino del mundo y en la humanidad.  HASHEM le puso las “llaves de la Creación” en las manos del hombre.

Nosotros no vemos esto porque vemos al mundo en su forma física y vemos una existencia estática.  Lo físico es .  La materia existe.  Una madera solida es inmóvil y sin movimiento.  Sin en cambio, si usted le preguntara a un científico sobre ese aparentemente pedazo de madera solida, el le diría que esta compuesto de electrones circulando dando vuelta constantemente en movimiento.  Esto encierra mucho mas de lo que uno ve a simple vista.

Así también, la dimensión espiritual de existencia está en un flujo constante, cambiando continuamente.  Para su continua existencia, se requiere las sugerencias del hombre.  Sus acciones y decisiones es lo que sirve como el combustible espiritual para la existencia y por lo tanto del físico también.

El hombre como el socio en la Creación

HASHEM es el Creador y el Mantenedor del mundo.  El cosmos entero depende de Él.  HASHEM puso al hombre en el centro de la Creación y hizo que el mundo dependiera de él.  Si nosotros estuviéramos completamente sintonizados con el punto de vista de la Torah sobre el hombre, lo viéramos como el mantenedor de lo físico.  En ese sentido, es como un pequeño creador – el mundo depende de él para su existencia.

Esto es lo que Rashi le está sumando con su moshol.  Si uno verdaderamente entiende la base fundamental del universo, se daría de cuenta que el hombre es mucho mas grande que una replica o una representación de HASHEM.  El hombre es tan grandioso que casi pudiera ser confundido por un creador.

Este punto es aun mas poderoso porque el individuo de la cual nos estamos refiriendo no recibió la sentencia de muerte por haber comido Shalosh Seudos en el shul en la tarde de Shabbos.  La Torah lo considera tan corrupto y tan perverso que él perdió su contrato de vida.  Y aun así, este criminal continua siendo mucho como HASHEM, que seria un bochorno al Rey dejarlo colgando.

La Torah nos está enseñando que miremos al hombre en una luz diferente.  Deberíamos mirar al hombre y tomar un aliento profundo, ”¡Ese es un hombre! ¡El hombre es creado en el imagen de HASHEM!  ¡Cuánto más honor y consideración es debido a esa gran persona!”  Obviamente, este concepto grandemente afectará la manera como tratamos a las otras personas.  Pero igualmente significante, impactará la manera en que miramos nuestro propio potencial y cuánto más debemos de esperar de nosotros mismos.

Este es un extracto del Shmuz en el libro de Parsha..

Get The Shmuz on the go!