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El Porque Odiamos a los Judios

“En cuanto el Sagrado Arca se ponía en marcha,  Moshe decía, “Levántese HASHEM, y haga que Sus enemigos sean dispersos.  Que todos los que le odien, huyan por delante de Usted.”  — Bamidbar 10:35

En este pasuk, Moshe Rabbeinu está comparando el odio hacia los Hebreos con el odio de HASHEM.  “Que todo aquel que le aborrece, huyan por delante de Usted.”

Ésta comparación le molesta a Rashi.  ¿Por qué Moshe llama a los enemigos de los Hebreos, “enemigos de HASHEM?”  ¿Tal vez solo sean enemigos del Pueblo de Israel? La respuesta de Rashi, “Cualquiera que odia a Yisroel odia a HASHEM.”  Parece ser que Rashi asume que la causa fundamental del anti-Semitismo es el odio a Di-s.

Este concepto de atribuir el odio de los Judios al odio de HASEHM parece difícil de entender.  Después de todo, si estudiamos historia, vemos muchas razones por la cual los Hebreos han sido aborrecidos — y ellos no tenían nada que ver con el odio a HASHEM.

 

La Teoría de los Celos

Una razón citada que es muy común del anti-Semitismo es simplemente celos. 

Históricamente, el Hebreo es quien ha llevado ha varios países donde ha vivido, su capacidad comercial y su discernimiento; Fue la persona Hebrea quien llego a ser el consejero y confidente de reyes y gobernadores.  La contribución de los Hebreos hacía lo cultural, lo científico y a la evolución tecnológica de la civilización no es nada menos que asombroso.   Sea en lo académico, lo político, medios de comunicación, o en lo profesional — desde la cura del polio hasta el descubrimiento de la energía atómica, desde Hollywood a Wall Street — los Hebreos han tenido una influencia extraordinaria en el progreso humano.  Parece ser que en los negocios, la política, el arte, el teatro, en la ciencia, y en movimientos sociales, el Hebreo siempre ha estado al frente.  Con contribuciones tan diversas como los que han sido hechos por Freud, Spinoza, Trotsky, Kafka, Jerry Seinfeld, y Albert Einstein, el Hebreo sobresale.  Desde el 1901 hasta 1990, mas del 22% de los premiados mundialmente del Nobel han sido Judios, aunque los Hebreos constituyen menos de 1/4 de 1% de la población mundial.

Por esto solo, parece ser una razón lógica para el anti-Semitismo.  Los Judios han demostrado ser mas inteligentes, mas duraderos, y mas exitosos que el pueblo de la tierra en donde fueron exiliados.

De todos modos, esta no es la única razón.  Hay muchas más.

La Teoría del Chivo Expiatorio

Otra causa responsable para el anti-Semitismo es la teoría del chivo expiatorio.  Para ganar poder y distraer a la población de sus sufrimientos, un monarca busca un lugar adonde dejar caer la culpa. ¿Que mejor lugar que al Judio quien es eternamente despreciado?  Al excitar las masas populares del odio-Hebreo, un individuo buscando poder puede usar ésta energía como una fuerza galvanizado para juntar a los individuos no afiliados.  Claramente hemos vistos esto en muchas ocasiones durante los últimos 2,000 años.

La Teoria del “Nosotros Matamos a Su Dios

Hay aun otras razones que suenan plausible.  Una es deicide — nosotros matamos a su dios.  La persona normal estaría de acuerdo de que esto es una razón solida para odia a las personas.  Seguramente,  después de todo, esto no suena muy amigable, generoso y benévolo matar a dios.

La Teoría del Pueblo Escogido 

Finalmente, uno de las razones más citadas para odiar a los Judios es que nosotros no tratamos de ocultar que somos el Pueblo Escogido.  Como claramente está escrito en el texto de la Torah, al Pueblo Judio se le ha dado un papel único entre las naciones:  el de ser una luz, una guía y la nación más querida por HASHEM.  ¿Acaso es sorprendente de que hemos sido odiados atreves del milenio?

Pero estos no son las únicas razones.  Hay muchas pero muchas razones expuestas para odiar a los Judios.  ¿Cómo entonces Rashi nos explica que cualquiera que odie a los Hebreos, odia a HASHEM?  Tal vez, sea una de las razones mencionadas anteriormente.

La respuesta – no hay ninguna respuesta 

La respuesta a ésta pregunta parece venir de la misma pregunta;  ¿por qué el único constante atreves de la historia, es que todos siempre odian a los Judios?  Parece que todo cambia.  Movimientos vienen y se van; ideologías pasan con el tiempo; sistemas de gobiernos evolucionan.  Lo único que no cambia es el odio al Judio.  Rico o pobre, poderoso o débil, dominante o opresivo, el Judio es odiado — y entonces culpado por causar ese mismo odio.

Comenzando con Avraham Avinu hace casi 4,000 años ha habido un sinfín de razones para odia al Judio.  Y eso en sí es un fenómeno curioso.  En cualquier país en donde el Hebreo estuviera, ellos fueron leales y laboriosos ciudadanos, y aun así siempre han sido odiados y siempre por una razón diferente.

Despreciados en un país por ser muy poderoso, pisados en otra tierra por ser muy débil…segregados a ghettos, después acusados de ser separatista…Acusados por los capitalistas de ser comunistas, perseguidos por los comunistas porque “todos” ellos eran capitalistas…Odiados por haber matado al dios de su religión, y al igual despreciados por la civilización por no adorar a ese dios…Llamados “niños del diablo” y el mismo diablo…acusados por la plaga Bubonic y tifus, por contaminar los pozos y por usar la sangre del sacrificio para hornear matzahs

Con tantas variedades y surtidos no existe una razón plausible para el anti-Semitismo.  No puede ser explicado porque no tiene sentido.  Cuando usted mira a cada causa, no solamente no contesta  la pregunta al por qué, que prontamente hay otra circunstancia donde esa causa estuviera presente, sin embargo el odio sigue allí — tan poderosa y dominante como siempre.

El Judio representa a HASHEM

El patrón emergente es que no hay ninguna lógica para el anti-Semitismo hasta que usted se enfoque en la razón verdadera — el Judio representa HASHEM.  Nosotros somos el pueblo de HASHEM.  Cuando un gentil mira a un Judio, el ve a HASHEM, y esa imagen no siempre es muy atractiva para el.

Este concepto realiza una gran lección para nosotros.  Mientras que nosotros nos olvidemos de nuestra santidad y nuestro destino, la nación gentil están siempre allí para recordarnos:  somos diferentes, somos únicos y nuestro papel es diferente a cualquiera otra nación.  Como es citado en el nombre de Rav Chaim Voloshin, “Si un Hebreo no hace kiddush, el goy hace havdalah.”

Si nosotros reconocemos nuestra grandeza y vivimos a la altura de nuestro titulo como Pueblo Escogido, entonces seremos exaltados, venerados y respetados. Cuando fracasamos en reconocer nuestro destino único y nos absorbemos en la cultura del tiempo, entonces recibimos un recordatorio de nuestro papel entre las naciones — EL Pueblo Escogido por HASHEM.

Este es un extracto del Shmuz en el libro de Parsha..

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